CANCIÓN DE LA CIUDAD


SERIE DOCUMENTAL TRANSMEDIA
SOBRE MÚSICOS DE LAS PEATONALES ROSARINAS

MARCELO

Con 42 años, este músico nacido en el sudoeste rosarino interpreta con su guitarra temas folclóricos de la cultura nacional. Empezó a rasgar y cantar hace 20 años, cuando un amigo lo animó a tocar en público para despertar la atención de las señoritas. Así llegó a las peatonales, y descubrió que la música en la calle, además de un arte, es una forma de vivir. “Ninguna chica quiso tomar un café, pero empezaron a caer monedas” De familia numerosa y amante de la Chacarera y la Zamba, Marcelo está atento a todo lo que sucede a su alrededor.

RENZO Y SANTIAGO

En un antiguo departamento de pasillo del centro rosarino, Renzo y Santiago se agrupan para ensayar y explorar ritmos musicales cercanos al rock, el blues, el jazz y la música gitana. Aprenden juntos, arreglan viejas obras y componen nuevas , se ocupan de fusionar ritmos e instrumentos y apuestan por romper esquemas de lo musicalmente establecido. Sú música resuena en las peatonales, marcando el ritmo a los que pasan caminando e inquietando a los que se detienen a escuchar.

CARLOS DEL MAR

Bajo el seudónimo de “Carlos del Mar”, José Manuel Russi se considera un poeta y músico innato. Llegó al mundo arriba de un barco militar, hace 63 años, entre Uruguay y Argentina, en medio del Río de la Plata. Desde muy pequeño tuvo contacto con la música gracias a sus padres, primero con el piano y luego con la guitarra, consolidando su aprendizaje musical a los 9 años de edad. Llegó a Buenos Aires cuando todavía era un pibe, buscando nuevos rumbos, dejando atrás su vida en familia.

KATHLEEN Y MARIA

Una o dos veces a la semana, la peatonal San Martín se parece a una sinfónica. Un violín y un violonchelo irrumpen entre los peatones y los comerciantes, dando un giro a las percepciones cotidianas del andar urbano. Kathleen y Maria Elisa, dos jóvenes estudiantes de Música, vierten sobre la multitud que fluye el vibrante sonido de las cuerdas, despertando la curiosidad de los que pasan.

AGUA DULCE

Agua Dulce, un joven músico rosarino, busca con su música generar conciencia sobre las injusticias del actual sistema, centrando su denuncia contra la comercialización de los bienes comunes, principalmente el agua, “que vale más que el oro y la soja”. Con su guitarra y su voz, honra la dignidad de los trabajadores, los jubilados, la de los excluidos y olvidados. Su arte es también protesta, su música desparrama sentido y llama a la acción, emerge entre los Bancos y las casas de comida rápida que rodean el cruce de las peatonales Córdoba y San Martín.

AGUSTINA Y ERNESTO

La música los hizo conocerse. Comenzaron a viajar y llevar sus instrumentos, tocando en bares y calles de Argentina y otros países. Agustina con su bandoneón, y Ernesto con piano primero y acordeón después, se entrelazan para hacer tangos, chamamés, jazz, y otros géneros. En las peatonales de Rosario, sus temas cobran fuerza entre las multitudes que se desplazan. Consideran que hay un aprendizaje empírico en el hecho de llevar la música a la calle, que no se logra solo con libros. “Podés trabajar mucho en un arreglo, pero es cuando estás tocando en la calle que descubrís lo que realmente funciona”.

MAURO

Heredero de una riquísima tradición irlandesa, Mauro Beltramini ejecuta con su música sonidos de una cultura que pervive y continúa arraigada en vastas ciudades de Argentina. Con 35 años, este músico rosarino busca con su banjo un doble acercamiento a ese legado, “de lazos de sangre y de gusto estético por sus manifestaciones artísticas”. Llegó a las peatonales de Rosario luego de un viaje por Irlanda, experiencia que lo motivó a tocar en público y en lugares abiertos en búsqueda de los públicos desconocidos: ¿Por qué si estuve tocando en las calles de Irlanda no lo hago también en la ciudad donde nací?